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Biografías
21 Febrero 2010

Biografía de Carlos Vega

Por Martín Salomone y Nicolás Del Zotto
Publicado en Los Malditos, Volumen III, Ediciones Madres de Plaza de Mayo

VEGA, CARLOS
(1898 – 1966)

Carlos Vega nació en Cañuelas el 14 de abril de 1898, donde vivió toda su infancia junto a sus padres Antonio Vega y Josefa Sánchez. Desde muy pequeño se interesó por la música y a los 12 años tuvo su primera guitarra, con la que aprendió los rasgueos tradicionales y entonó las canciones criollas que se interpretaban en la región.1 Poco tiempo después comenzó sus estudios de teoría y solfeo junto con los de violín.

En el año 20 publicó sus primeros escritos en los periódicos Heraldo e Irigoyen, ambos de Concordia, concluyendo su participación en el 23, año en que se trasladó a Buenos Aires. En 1926 publicó la primera de sus tres incursiones literarias, “Hombre”, a la cual le siguieron “Campo” (1927) y “Agua” (1932).

Luego de su llegada a Buenos Aires, comenzó a vincularse con la investigación antropológica y etnográfica a partir de su acercamiento al Museo Nacional de Ciencias Naturales. Allí fue creado, en el año 1931, el Gabinete de Musicología Indígena, asignándosele a Vega la dirección, puesto que ocupó hasta el día de su muerte. Gracias a su incansable esfuerzo, esta pequeña oficina fue cobrando importancia, llegando a constituirse en Instituto de Musicología Nativa en 1944 e Instituto de Musicología, independiente del museo, en 1948, por decretos de Farrel y Perón respectivamente. En aquel espacio inició sus tareas de investigación, preocupándose esencialmente por el estudio de nuestra música desde una perspectiva científica. Esto, mas allá de las criticas que merece su visión marcada por el positivismo, resultó fundamental para el nacimiento de la musicología argentina, ciencia que se ocupó del estudio de manifestaciones culturales que solían ser despreciadas en el ámbito académico.

Desde el año 31, su labor como investigador lo llevó a recorrer gran parte del territorio argentino y países culturalmente emparentados, como es el caso de Chile, Bolivia, Perú y Paraguay. Los viajes emprendidos le permitieron  recolectar un importante caudal de información, constituido por testimonios, observaciones y “cerca de cinco mil melodías grabadas trabajosa pero sistemáticamente con su primitivo equipo”.2 Basado en los datos relevados y el análisis de manuscritos, gran parte de los cuales le fueron suministrados por el arabista español Julián Rivera, logró desarrollar una importante obra teórica. “Su extensa bibliografía abarca el estudio del pasado remoto a través de manuscritos (…) y a través del estudio comparado de éstos con sus continuaciones históricas”3, interesándose fuertemente por describir y analizar nuestro cancionero folklórico e incursionando también en el ámbito sudamericano. Entre sus obras referidas a esta temática se destacan Panorama de la Música Popular Argentina (1944), Los instrumentos musicales aborígenes y criollos de la argentina (1946), Las Danzas Populares Argentinas (1952) y El origen de las danzas folklóricas (1956).

A lo largo de su carrera, Vega fue estableciendo vínculos con prestigiosos intelectuales. Uno de los primeros y más importantes fue Ricardo Rojas, quien siendo director, lo incorporó al Instituto de Literatura Argentina de la Facultad de Filosofía y Letras en el año 1933.

La influencia de Rojas se vio reflejada en la ideología del joven musicólogo, manifestándose especialmente en su interés por las expresiones culturales que brotaban de la propia realidad, hecho que resulta por demás significativo debido al menosprecio al que fueron y son sometidas estas voces por la imposición cultural ejercida desde los sectores dominantes. Partiendo de la importancia otorgada a lo autóctono, “Vega sostuvo siempre que la nacionalización  de nuestra enseñanza musical debe empezar en la escuela”4, dado que allí “se iniciarán en el conocimiento de la música argentina, no sólo los compositores futuros, sino los futuros instrumentistas y el público mismo”.5 Sin embargo, este nacionalismo encontraba sus límites en un desprecio hacia la cultura popular,  tiñéndose de un elitismo conservador al afirmar que  “es folklórico el hecho inferior, antiguo; los es, definitivamente, el hecho eliminado del grupo social superior”6. De esta manera, avocado solo al estudio de “supervivencias”, no tuvo en cuenta la capacidad de creación o transformación independiente por parte de los sectores populares.

El interés por el estudio de la música argentina llevó a Vega a trascender los límites del ámbito folklórico. En momentos en que la “intelectualidad argentina” despreciaba el tango, Vega sostenía, en su ensayo El Tango Argentino (1936), que “el desdén por la consideración y el estudio del Tango porteño resulta de una falta completa de sentido histórico (…). El Tango resulta producto de la vitalidad porteña de las últimas décadas”.7 Este trabajo, que a pesar de su inquietud no aborda las manifestaciones concretas del tango en aquella época, fue ampliado posteriormente en un extenso ensayo que hasta el día de hoy permanece inédito.

Ya en la década del 60’, Vega fue de los primeros en teorizar acerca de la música popular masiva, a la que denominó “mesomúsica”, en una ponencia en Estados Unidos en 1965. Este término resulta controvertido ya que hace referencia a una categoría de música intermedia, idea de la cual se desprende la existencia de músicas superiores e inferiores. Más allá de ésto, “la inclusión en un ensayo musicológico de esa exposición del enorme volumen económico de la mesomúsica, junto con el análisis de su incidencia cotidiana en la vida de todos, de su peso educativo, de su utilidad como arma política –tanto para los centros de poder como para las posibilidades de resistencia contra ellos-, es medida suficiente de la estatura histórica del aporte teórico de Carlos Vega”8, a pesar de su esfuerzo por vaciar sus estudios de todo contenido político, reflejado en la afirmación de que “la acepción política, [es] extraña a nuestros problemas”.9

Esa apatía política, sumada a su mirada conservadora de la cultura popular, fue probablemente lo que le abrió las puertas de la redacción de La Prensa, así como también, de las aulas y departamentos de investigación de la U.C.A., institución en la que se desempeñó hasta el día de su muerte, el 11 de febrero de 1966.

Sin embargo, Carlos Vega afirmaba que  “acodados en el puerto, de espaldas al país, esperamos  la última palabra de los pensadores, literatos y artistas de ultramar, con impaciencia de novios. Sin fe en nosotros mismos, sin esperanzas en nuestro esfuerzo, estamos alimentando uno de los grandes factores internos de nuestra esterilidad”.10 Estas palabras, en boca de un pionero del estudio de la música latinoamericana, contribuyen a comprender las causas por las cuales su esfuerzo y sus aportes dedicados al conocimiento de nuestro patrimonio cultural, suelen ser soslayados en favor de algún recuerdo esporádico de los aspectos mas conservadores de su pensamiento.

[1] Aretz, Isabel, “Homenaje a Carlos Vega”, en Acta de las Terceras Jornadas Argentinas de Musicología,17 al 29de septiembre de 1986. Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega, Buenos Aires, 1988, p.176

[1] Aharonián, Coriún, “Conversaciones sobre música, cultura e identidad”, Ombú, Montevideo, 1992, p.124

[1] Aharonián, Coriún, “Conversaciones sobre música, cultura e identidad”, Ombú, Montevideo, 1992, p.124

[1] Aretz, Isabel, “Homenaje a Carlos Vega”, en Acta de las Terceras Jornadas Argentinas de Musicología, 17 al 29de septiembre de 1986. Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega, Buenos Aires, 1988, p. 191

[1] Aretz, Isabel, “Homenaje a Carlos Vega”, en Acta de las Terceras Jornadas Argentinas de Musicología, 17 al 29de septiembre de 1986. Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega, Buenos Aires, 1988, p. 191

[1] Vega, Carlos, “Panorama de la música nacional argentina, con un ensayo sobre la ciencia del folklore”, Buenos Aires, Losada, 1944, p. 27

[1] Vega, Carlos, “Danzas y canciones argentinas. Teoría e investigaciones, con un ensayo sobre el tango”, Ricordi, Buenos Aires, 1936, p. 231-232

[1] Aharonián, Coriún, “Carlos Vega y la teoría de la música popular: Un enfoque latinoamericano en un ensayo pionero.” Revista musical chilena, 1997, vol.51, no.188  p.61-74.

[1] Vega, Carlos. Mesomúsica: Un ensayo sobre la música de todos. Revista musical. Chilena, 1997, vol.51, no.188, p.75-96.

[1] Vega, Carlos en Coriún Aharonián, “Conversaciones sobre música, cultura e identidad”, Ombú, Montevideo, 1992, p. 121

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